El nuevo Macarthismo de la derechona y sus serviles medios de comunicación

El globo mediatico-1 copia

              (Un ruego previo: buscad, hallad y publicad todo chistecillo racista, machista                                                                                 o despreciativo de los peperos)

Parece que a partir de estas últimas elecciones municipales y autonómicas, ya no podrán presentarse y ejercer cargo público los cómicos, payasos, chistosos, monologuistas y demás gente, sea profesional de la farándula o sólo aficionada, si han contado, suscrito -entrecomillados o no, chistes de moros, negros, catalanes, judíos, maricas, vascos, andaluces, o cualquier símbolo patrio, aunque cometieran tales abominables actos previamente a su actividad política, asunción de cargo público o representación de lo que sea.
Hoy tenemos a todos los equipos de los partidos derechones y a sus periodistas de “investigación” rebuscando en la correspondencia juvenil -o infantil si la hubiera- de todo aquel que haya mostrado simpatía con Podemos o cualquiera de sus marcas municipales. El material así hallado se pone en manos de los tertulianos de las diversas tv’s y de los redactores de su prensa servil para que aumenten la eficacia de los profesionales de los ventiladores de la mierda y la exageración.
Los seguidores y aduladores de tipos que andan metidos en la corrupción hasta el cuello, con muchos amiguitos ex altos cargos políticos -desde presidentes de comunidades autónomas como Mata a exministros y altísimos cargos autonómicos y municipales- de vacaciones en Soto del Real, se escandalizan y agitan con aspavientos dignos de monjas de clausura viendo una peli de nacho vidal, por los chistes -de mal gusto a veces, hay que admitirlo, aunque ¿ya me dirán uds cuántos chistes son de buen gusto?- hallados en la hemeroteca de los tuits olvidados.
Aquellos que babean de admiración por el ínclito presidente de los SMS en plan “sé fuerte Luis” a un corrupto al que acababan de pillar con 28 (luego fueron más) millones de euros robados a los españoles y depositados en Suiza, ahora se escandalizan y montan portadas de abc’s y razones con la efigie del ex chistoso que osó chistear con tal mal gusto, clamando por la limpieza y la calidad democrática. Esa calidad que ellos se han pasado años “engrasando” con campañas electorales manipuladas con el dinero han robado a los ciudadanos (eso, si se hace discretamente, parece que no es de mal gusto para nuestra derecha, ni merece dimisión ni escándalo de nadie)
Ya se veía venir con las campañas contra Venezuela que, a todas luces, no eran más que campañas para difamar a Podemos. Cuatro datos cogidos con pinzas sobre algunos de sus dirigentes -a quienes no han hallado ninguna ilegalidad, ni están en investigación de corrupción- han servido para que los medios de comunicación mantuvieran -y todavía mantienen- una campaña continuada de difamación y exageración.
Y es, precisamente, en la exageración donde se les ve el plumero a estos plumíferos: mientras obvian o quitan importancia al mayor expolio que ha sufrido el pueblo español, mientras miran a otra parte cuando la política de los corruptos (que les pagan) ha dejado a un tercio de los españoles en la pobreza, a 2.800.000 niños (¡dios, pero no tienen vergüenza estos que se llaman periodistas!) en la exclusión y la miseria, montan un pollo de cuidado porque alguien hizo un chiste de gusto dudoso hace cuatro años o le tocó hacer una legal complementaria a Hacienda.
Esos tipos son culpables de indignidad porque saben perfectamente que eso es instrumentalizar el medio a favor de sus amos.
He de confesar que cada día siento más asco por toda esta colla de “periodistas” -muchos de ellos con fichas astronómicas en euros- que tienen tan vendida el alma al capital que les paga que ya nada les importa ser el instrumento de la miseria y la explotación, ser los justificadores de los corruptos con técnicas burdas -pero muy efectivas, como ellos saben perfectamente- para desviar la mirada del espectador de lo verdaderamente importante hacia lo trivial y confundir los términos para adulterar la vara de medir el hedor.
“SE FUERTE, LUIS” le escribía SMS Rajoy a Bárcenas, cuando ya sabía perfectamente que le habían pillado con los dineros en Suiza. ¿Acaso no era esa complicidad con la corrupción un insulto a la ciudadanía y digna de la dimisión de este hombre? ¿Se les ocurre a ustedes algo más soez? ¿Cómo se puede convivir con tamaña vergüenza y luego ir de pureta por la vida, solicitando dimisiones por tirar el envoltorio de una chocolatina al suelo a cualquiera de la oposición? ¿Cómo se puede tener tan poca vergüenza -y me refiero a esos tertulianos y sus directores y guionistas- para colaborar en el totus revolutum que sólo beneficia a los mayores criminales? ¿Cómo puede dormir tranquilo alguien que se dedica a confundir a la ciudadanía para que yerre el tiro cuando busca al explotador y al corrupto para recuperar la esperanza? No, no tienen vergüenza estos tipos que van vomitando moralina por las pantallas de plasma, mientras cobran de los criminales con la mano que no vemos.
Sobre estas cuestiones venía preguntándome yo hice tiempo. Pero, parece que nos quedaba por ver lo peor, lo más mezquino y cursi: la búsqueda de tuits y post (mierda de inglés) de hace años con la intención de montar persecuciones políticas, ejecuciones en la plaza pública, inquisiciones generales que excusan la corrupción y el crimen mafioso mientras encienden hogueras para que ardan los -supuestos- mal hablados.
Pues yo digo que ahora toca, a quines han llegado al poder con el mandato real de regenerar la vida pública de una vez, ser fuertes. No Luis, sino “Carmela, Ada, amigos, sed fuertes”; eso es lo que debemos pedirles desde ya: que no cedan a la presión de los medios oligárquicos (incluida la sexta torticera, ¡por dios!) para provocar el desequilibrio y poner palos en las ruedas de su gestión. No acepto la dimisión ni el cese de nadie que no sea por cosas que no haya cometido en el desempeño de su cargo político. Pertenecen al ámbito privado; porque en caso contrario…
Porque si aceptamos eso, digo, estaremos aceptando que los señores de la derecha más rancia de Europa digan quien puede y quien no presentarse y optar a un cargo político. Porque si les seguimos el juego, ellos deciden quien tiene derechos políticos (pues cuando la indignidad afecta a los suyos, esas reglas no valen y su prensa pasa de puntillas sobre ellas).
Porque si les dejamos, resulta que no podrán presentarse a las elecciones quienes hayan hecho un chiste de mal gusto, ni los cómicos, ni los payasos, ni los monologuistas, ni los escribidores revolucionarios, ni los intelectuales ni los trabajadores… si no son de su cuerda.
Insisto: “Carmela, Ada, Srs. de Podemos, sed fuertes…” y a tomar viento las campañas de los periodistas vendidos de la derechona. Algún día llegará que los medios de comunicación dejen de ser un oligopolio rancio y malintencionado. Antes que dimita uno de los vuestros por haber tuiteado hace cuatro años un mal chiste, que dimita Rajoy por cartearse SMS con Bárcenas, que dimita la Esperanza por ser la que nombró a la Púnica en pleno, que dimita todo el PP por y tener a todos sus tesoreros desde e1984 metidos en corrupción hasta el cuello para adulterar las elecciones con dineros robados al pueblo español. Luego sus cargos, así obtenidos, son ilegítimos a todas luces (aunque de esa obviedad, nuestros tertulianos no hablan, claro)
Y una petición, que espero que prospere: buscad, amigos míos, tuits, sms, o declaraciones racistas, machistas o despreciativas de los Dirigentes del Partido Popular en los últimos años. ¡Veréis cuántas encontráis! PUES, OS LO RUEGO: ¡PUBLICADLAS! REPETIDLAS EN TODOS LOS MEDIOS, AQUÍ, EN FACEBÓOK, EN FOTOCOPIAS DE VUESTRA OFICINA, EN YOU TUBE, EN TODAS PARTES. ¡PONEDLES ANTE SU PROPIA VERGÜENZA: PORQUE A RACISTAS NO LES GANA NADIE: ELLOS LOS SON DE CORAZÓN Y TRADICIÓN!
HALLADLAS Y PUBLICADLAS, AMIGOS MÍOS.
LLENAD EL ESPACIO VIRTUAL Y EL REAL CON FOTOCOPIAS (el papel tiene más poder del que parece cuando se cuelga en el tablón de anuncios, en el bar, en la plaza pública)
HACEDLO, POR LA DIGNIDAD DE TODOS.

EL PODER DE LAS PALABRAS

LAS PALABRAS SON UN ARMA: HOY SE USA CONTRA LOS CIUDADANOS.

LAS PALABRAS SON UN ARMA: HOY SE USAN CONTRA LOS CIUDADANOS.

El Poder de Las Palabras.

Debo haber perdido el norte hace tiempo. Yo creía que la democracia, nuestra democracia, era al menos el mejor sistema posible. Así se afirma habitualmente ¿no es cierto? Con este razonar nos imbuyen desde que tenemos edad para juzgar asuntos de este cariz. Así, cuando se evidencian los defectos del sistema (la injusticia de la justicia de “pago”, la pervivencia de la miseria que afecta a tantos, los abusos de quienes detentan la violencia legal, el apoyo a despiadados regímenes dictatoriales, la promoción de la guerra en tierras extranjeras, la gran desigualdad social en nuestra patria, etc.) nos dicen que son los defectos inevitables del mejor de los sistemas políticos “posibles”. Lo que nos dicen, en realidad, es que cualquier otra alternativa es imposible.

Otrosí, ¿no habéis escuchado nunca a alguien decir que no hay alternativa al capitalismo, pues ha existido siempre? ¿Cuánta gente cree a pies juntillas que el capitalismo ha existido “siempre”? Piensan: “había moneda y comercio, luego había capitalismo”. Es decir, para ellos -ignorantes sobre historia de la economía- el Egipto de los Faraones, La Persia de Darío, La Grecia de Esparta, La Edad Media europea, la China de los Mandarines, y otros muchos, eran “capitalistas” pues había moneda y comercio. De hecho moneda y comercios los había hasta en la URRS. Un pueblo ignorante tanto en historia como en economía, traga con cualquier consigna simple como la mentada: ¿hay comercio y moneda?… luego hay capitalismo. Algo que a nadie en ámbitos ligeramente cultos se le ocurriría afirmar sin sonrojo, pasa a ser una “verdad” vendida por casi todos los medios y la mayoría de políticos (afines al capitalismo y las ideologías que lo sostienen).

Se inculca una falacia desde muy temprana edad a través de los mismos colegios -sumisos a la versión oficial de las ciencias sociales-, a través de los mass media cuasi monopolísticos, incluso a través del “arte” de consumo (desde las series de la Fox a los dibujos animados más tiernos). Se fomenta la idea de la presunta universalidad del sistema capitalista desde la ideología oficialista, inserta en todos los medios. Cualquier otra opinión es ignorada o satirizada “agudamente” por la farándula paniaguada de los mismos.

Como decía, la presunta ahistoricidad del capitalismo no es más que una chusca falacia para el consumo del ciudadano semiaanálfabeto por su peso en cualquier ambiente mínimamente culto (incluidos quienes lo propagan tapándose la nariz); aunque, fuera de éstos, siga siendo tabú. Obviamente, hay una intencionalidad en tan peculiar –y extendida- interpretación de la Historia. Lo que se pretende es que, cualquier crítica que proponga una alternativa al sistema de poder establecido, nos parezca inmediatamente “imposible” pues no la vemos realizada en el mejor de los sistema “posibles”. Así, cualquier propuesta que se dirija a terminar con las injusticias obvias instaladas en nuestras sociedades, será tachada, enseguida, de utópica. Claro que, cualquiera que se pare a pensar cinco minutos, entenderá que si los antiguos hubiesen pensado de tan conservadora manera, aún vestiríamos pieles y viviríamos en cavernas.

Lo que me sorprende más es cómo, personas con mayores conocimientos de historia y teoría, aceptan que el error se extienda como una mancha de aceite a todas las capas de la sociedad. Si se pretende hablar con rigor de estos asuntos fuera de ámbitos académicos, se nos tildará de utópicos, como ya he dicho, o de algo peor: de “intelectuales” lo que empieza a ser considerado un insulto, que se aplica a quien pretenda llevar este saber fuera de los más estrictos limites del ámbito universitario o cultural. Lo que les ocurre a los “intelectuales” es lo mismo que le ocurre al León del Zoo.: mientras permanezca en su recinto, es un bello animal del que presumir ante los visitantes; pero si escapa de su cárcel y sale a la calle, deja de ser un bello León, y se convierte en una “fiera”.

Las palabras, las palabras…

Las palabras se han convertido, finalmente, en las verdaderas guardianas del orden establecido, del pensamiento único al que es sometida la masa encefálica ciudadana común (esa que ha llegado a tal degradación que se siente orgullosa de llamarse a sí misma clase media: la mediocridad elevada a virtud…) Su manipulación ha transformado nuestra visión del mundo y nuestra historia. En el ejemplo de los intelectuales, que antes citaba, es sangrante cómo funciona: ¿Quién preferiría dejar de ser llamado “intelectual” y respetable académico, para ser una “fiera utópica” o un demente? ¿Quién quiere ser ridiculizado y descuartizado en el circo mediático? Nadie, o casi nadie. Las palabras han instalado el reino de la puerilidad en la cultura mediática; que es, con mucho, la mayor parte de la cultura existente. Que los medios de comunicación estén concentrados en manos de grandes corporaciones capitalistas les ha permitido manipular impunemente el lenguaje -que es tan maleable- y, con él, la visión del mundo del ciudadano medio. De ahí, que ya casi todos creamos a pies juntillas que el sistema “capitalista” ha existido “siempre”. Claro que los faraones eran capitalistas ¿pues no tenían mucho oro, acaso?! Y no te digo los señores feudales, con tantos doblones, de oro también, guardados en sus arcas con los que comprar cuanto que quisieran. Y ¿qué decir de los Mandarines, tan “capitalistas” ellos? En fin…

Todavía recuerdo el asombro que sentí cuando, en los años anteriores a la caída del muro de Berlín, empezaron a usar el termino “la derecha”, de pronto y en todos los medios de comunicación, cuando se referían al del Partido Comunista ruso. Y lo más curioso es que quienes calificaban de “derecha” a los comunistas, eran los medios que habíamos sabíamos de derechas de toda la vida. Imaginad lo curioso que era ver –por poner un ejemplo- a un periódico propiedad de un conde , tildar de derechas a Stalin, Lenin, Mao, o Ho Chi Min, era el caso de la Vanguardia del conde de Godó, o el monárquico ABC. Y lo más curioso fue comprobar que los demás medios siguieron esa tergiversación tan burda del lenguaje, incluso los medios que se llamaban de izquierdas. ¿De izquierdas? Esos medios ya pertenecían o se habían convertido en grandes corporaciones capitalistas o nacieron a la sombra de las mismas cuando el Régimen debió realizar su lampedusiano cambio (como muestra un botón: El País, ese periódico fundado por un senador de designación real en 1976, es decir por el sucesor designado por El Caudillo para sucederle en la Jefatura del Estado en la reforma de la Ley de Sucesión de 1967… ¿de izquierdas?, pues tanto como el PSOE o el bien pagao consejero millonario de Gas Natural sr. González…). El resultado, al pasar unos años es el siguiente: todo aquél que ataque el capitalismo y las injusticias que perduran en los sistemas opulentos de occidente, son tachados de utópicos y de “derechistas”, cuando no de … ¡fascistas!. De hecho, paseando por los blog de economía, en los que participa la “inteligencia” masterizada del sistema –esos incultos que exhiben un MBA Eada, Iese o similar, con el OPUS o los jesuitas detrás- es frecuente ver como se pone en el mismo fiel de la balanza a Franco y a Hitler, que a Stalin o a Mao. Esto, que hubiese levantado las más estruendosas carcajadas en las gentes que vivieron en aquellas épocas, se lo creen, ahora ya, a pies juntillas nuestros jóvenes y no tan jóvenes conciudadanos. El poder de la palabra, ya ven, contra la historia…

¿Cuánto tiempo hace que no veo defender una simpleza histórica como que frente al auge de los comunistas y los socialistas (los de entonces que nada tienen que ver con estos engendros de mercado como el PSOE), las clases burguesas y capitalistas, promocionaron a los partidos fascistas para hacerles frente. Los Nazis, el Fascio Italiano o la Falange Española tenían como enemigos a los sindicatos obreros, a los partidos comunistas y a cualquiera que fuera contra el capital y la tradición (pues no era entonces posible separar ambos). El nacional-catolicismo que sufrimos en España durante 40 años, y que está instalado hoy mismo en el gobierno, es un ejemplo más de ello. Que el monstruo se les fuera de las manos, no quita que cumplió perfectamente la función de aniquilar a los enemigos de la tradición y del capital. A nadie se le hubiera ocurrido entonces decir que Stalin o La Pasionaria eran de derechas. A excepción de algún payaso que buscara causar la hilaridad con sus ocurrencias.

Meterlos a todos en un mismo saco indica, además, la mala conciencia de quienes fomentaron aquellos despiadados regímenes. Y, también, su intención de engañar al ciudadano. Y lo han conseguido. La capacidad de alterar el lenguaje ha demostrado su inmensa capacidad para alterar nuestra mente y, sobretodo, de reducir nuestro sentido crítico. Así, cuando nuestros gobiernos promueven guerras con evidentes fines económicos o energéticos, cuando mantienen magnificas relaciones con tiranos que oprimen despiadadamente a sus pueblos, cuando financian o facilitan el acceso a cárceles secretas donde se practica sistemáticamente la tortura, cuando dedican a unas Olimpiadas el dinero que bastaría para reducir el hambre en países enteros habitados por razas y culturas que no coincide con la suya, cuando observamos todo eso y más, resulta que somos incapaces de “ver” lo obvio: que nuestros gobiernos usan los mismos métodos que los nazis cuando les conviene. Tortura, exterminio, racismo… solo que apenas existen, porque los medios de comunicación los banalizan cuando los realizan los “nuestros”… y los magnifican si son otros quienes los usan o lo parece.

Las guerras las ganan quienes matan mejor, quienes eliminan con mayor eficacia a sus enemigos. Esos son generalmente los que, además de los medios, adolecen de una mayor escasez de escrúpulos. ¿Quién ganó las dos últimas guerras mundiales? ¿Quién se repartió el mundo de la descolonización? ¿Quién eliminó mejor a sus opositores, tanto dentro como fuera de sus fronteras? ¿Quién dedica la mayor parte de sus recursos a la guerra, la tortura y el exterminio? ¿Quién impone su lengua en el Orbe?

¿Quién es el dueño actual de las palabras?

Que tengan ustedes un buen día.