EL MANIFIESTO FRACASO DEL PLEBISCITO.

NI ARGUMENTO NI RAZÓN

EL MANIFIESTO FRACASO DEL PLEBISCITO.
Puede sonar raro, pero quienes han ganado las elecciones en Catalunya, han perdido el plebiscito. Ya, me dirán unos, es que el número de votos a los partidos independentistas es superior al de los no independentistas; otros responderán que eso no es así de ninguna manera, sino que los votos independentistas son más que los contrarios a la independencia.
Y ambos tendrán razón.
Y ninguno la tendrá.
Por eso, lo que ha fracasado, obviamente, es el “plebiscito” como tal. En cuanto que plebiscito. No lo era en la forma y no lo ha sido en la práctica: no es posible contar los votos a una pregunta imaginaria que no era objeto de votación; es decir: no se cumplía el requisito mínimo de un plebiscito: que se trate de un único asunto concretado en una pregunta sobre el mismo.
Ejemplificando: los resultados los podemos contar con diferentes criterios, según sea nuestra opción política. A saber:
a) los hay que proclaman que los votos afectos a la independencia son minoría pues entre Junts y la Cup han sacado un 47%, “luego” los contrarios a la independencia, mantienen estos, son el 53 %, oséase la mayoría.
b) los habrá que afirmen lo contrario: que al 47% sacado por Junts+ cup, hay que añadir, cuanto menos, a muchos de los votantes de Catalunya sí que es pot -podemos+iv-, que manifiestan su apoyo al derecho a un referéndum para decidir la independencia, entre otras cosas porque muchos de ellos son independentistas (además de rojillos): así que si sumamos un porcentaje de esos de podemos que son indepes, más alguno del Psc que seguramente votaría por la independencia, “resulta” que los independentistas son mayoría aplastante.
c) ah, no, añadirá alguno: pero es que de los que votaron a Junts los hay que no creen que su voto sea realmente para la independencia, sino que su objetivo real es dotar de mayor poder a Mas para negociar con Madris mejores condiciones para la Catalunya autonómica; es decir, no son independentistas. De estos en Convergencia debe de haber un montón: han mandado en Catalunya durante años manifiestamente en contra de los independentistas. Así que no todo lo que reluce es indepe.
En definitiva, lo único que queda claro con todo este guirigay aritmético y de hipótesis sobre la atribución de intenciones a quienes han votado a partidos o coaliciones políticas -que no sobre una cuestión- es que esto no ha sido, ni en el fondo ni en la forma, un plebiscito. Los ciudadanos de Catalunya no han votado solamente sobre la independencia; muchos lo han hecho sobre otras cuestiones, incluidas las distintas opciones ideológicas. Incluso sobre el programa de los partidos que se presentaban. Una parte, como lo era la cuestión de la independencia. Porque uno supone -confieso no haberlo leído, si lo hay- que incluso Junts pel sí tenían un programa (económico, social, etc.)
No, no ha habido un plebiscito; y causan vergüenza los aspavientos de los políticos y sus obscenas auto atribuciones del voto y la voluntad de los ciudadanos. La política catalana y la española cada vez se parecen más a un gallinero, donde todos cacarean y gesticulan pretendiendo hacerse oír más que los demás; mientras, los argumentos y la razón agonizan.
Vergüenza y tristeza, sobre todo, si además eres ciudadano de Catalunya.
Ya sólo nos queda esperar que el show de las Elecciones Generales acalle este despropósito sepultándolo en otro mayor.
Entonces, sentiremos vergüenza y tristeza como ciudadanos de España.
(tanta como uno empieza a sentir como presunto ciudadano europeo, viendo cómo se trata a los refugiados y emigrantes aquí, sólo 60 años después de la IIGM)
un saludo
josep turu

El nuevo Macarthismo de la derechona y sus serviles medios de comunicación

El globo mediatico-1 copia

              (Un ruego previo: buscad, hallad y publicad todo chistecillo racista, machista                                                                                 o despreciativo de los peperos)

Parece que a partir de estas últimas elecciones municipales y autonómicas, ya no podrán presentarse y ejercer cargo público los cómicos, payasos, chistosos, monologuistas y demás gente, sea profesional de la farándula o sólo aficionada, si han contado, suscrito -entrecomillados o no, chistes de moros, negros, catalanes, judíos, maricas, vascos, andaluces, o cualquier símbolo patrio, aunque cometieran tales abominables actos previamente a su actividad política, asunción de cargo público o representación de lo que sea.
Hoy tenemos a todos los equipos de los partidos derechones y a sus periodistas de “investigación” rebuscando en la correspondencia juvenil -o infantil si la hubiera- de todo aquel que haya mostrado simpatía con Podemos o cualquiera de sus marcas municipales. El material así hallado se pone en manos de los tertulianos de las diversas tv’s y de los redactores de su prensa servil para que aumenten la eficacia de los profesionales de los ventiladores de la mierda y la exageración.
Los seguidores y aduladores de tipos que andan metidos en la corrupción hasta el cuello, con muchos amiguitos ex altos cargos políticos -desde presidentes de comunidades autónomas como Mata a exministros y altísimos cargos autonómicos y municipales- de vacaciones en Soto del Real, se escandalizan y agitan con aspavientos dignos de monjas de clausura viendo una peli de nacho vidal, por los chistes -de mal gusto a veces, hay que admitirlo, aunque ¿ya me dirán uds cuántos chistes son de buen gusto?- hallados en la hemeroteca de los tuits olvidados.
Aquellos que babean de admiración por el ínclito presidente de los SMS en plan “sé fuerte Luis” a un corrupto al que acababan de pillar con 28 (luego fueron más) millones de euros robados a los españoles y depositados en Suiza, ahora se escandalizan y montan portadas de abc’s y razones con la efigie del ex chistoso que osó chistear con tal mal gusto, clamando por la limpieza y la calidad democrática. Esa calidad que ellos se han pasado años “engrasando” con campañas electorales manipuladas con el dinero han robado a los ciudadanos (eso, si se hace discretamente, parece que no es de mal gusto para nuestra derecha, ni merece dimisión ni escándalo de nadie)
Ya se veía venir con las campañas contra Venezuela que, a todas luces, no eran más que campañas para difamar a Podemos. Cuatro datos cogidos con pinzas sobre algunos de sus dirigentes -a quienes no han hallado ninguna ilegalidad, ni están en investigación de corrupción- han servido para que los medios de comunicación mantuvieran -y todavía mantienen- una campaña continuada de difamación y exageración.
Y es, precisamente, en la exageración donde se les ve el plumero a estos plumíferos: mientras obvian o quitan importancia al mayor expolio que ha sufrido el pueblo español, mientras miran a otra parte cuando la política de los corruptos (que les pagan) ha dejado a un tercio de los españoles en la pobreza, a 2.800.000 niños (¡dios, pero no tienen vergüenza estos que se llaman periodistas!) en la exclusión y la miseria, montan un pollo de cuidado porque alguien hizo un chiste de gusto dudoso hace cuatro años o le tocó hacer una legal complementaria a Hacienda.
Esos tipos son culpables de indignidad porque saben perfectamente que eso es instrumentalizar el medio a favor de sus amos.
He de confesar que cada día siento más asco por toda esta colla de “periodistas” -muchos de ellos con fichas astronómicas en euros- que tienen tan vendida el alma al capital que les paga que ya nada les importa ser el instrumento de la miseria y la explotación, ser los justificadores de los corruptos con técnicas burdas -pero muy efectivas, como ellos saben perfectamente- para desviar la mirada del espectador de lo verdaderamente importante hacia lo trivial y confundir los términos para adulterar la vara de medir el hedor.
“SE FUERTE, LUIS” le escribía SMS Rajoy a Bárcenas, cuando ya sabía perfectamente que le habían pillado con los dineros en Suiza. ¿Acaso no era esa complicidad con la corrupción un insulto a la ciudadanía y digna de la dimisión de este hombre? ¿Se les ocurre a ustedes algo más soez? ¿Cómo se puede convivir con tamaña vergüenza y luego ir de pureta por la vida, solicitando dimisiones por tirar el envoltorio de una chocolatina al suelo a cualquiera de la oposición? ¿Cómo se puede tener tan poca vergüenza -y me refiero a esos tertulianos y sus directores y guionistas- para colaborar en el totus revolutum que sólo beneficia a los mayores criminales? ¿Cómo puede dormir tranquilo alguien que se dedica a confundir a la ciudadanía para que yerre el tiro cuando busca al explotador y al corrupto para recuperar la esperanza? No, no tienen vergüenza estos tipos que van vomitando moralina por las pantallas de plasma, mientras cobran de los criminales con la mano que no vemos.
Sobre estas cuestiones venía preguntándome yo hice tiempo. Pero, parece que nos quedaba por ver lo peor, lo más mezquino y cursi: la búsqueda de tuits y post (mierda de inglés) de hace años con la intención de montar persecuciones políticas, ejecuciones en la plaza pública, inquisiciones generales que excusan la corrupción y el crimen mafioso mientras encienden hogueras para que ardan los -supuestos- mal hablados.
Pues yo digo que ahora toca, a quines han llegado al poder con el mandato real de regenerar la vida pública de una vez, ser fuertes. No Luis, sino “Carmela, Ada, amigos, sed fuertes”; eso es lo que debemos pedirles desde ya: que no cedan a la presión de los medios oligárquicos (incluida la sexta torticera, ¡por dios!) para provocar el desequilibrio y poner palos en las ruedas de su gestión. No acepto la dimisión ni el cese de nadie que no sea por cosas que no haya cometido en el desempeño de su cargo político. Pertenecen al ámbito privado; porque en caso contrario…
Porque si aceptamos eso, digo, estaremos aceptando que los señores de la derecha más rancia de Europa digan quien puede y quien no presentarse y optar a un cargo político. Porque si les seguimos el juego, ellos deciden quien tiene derechos políticos (pues cuando la indignidad afecta a los suyos, esas reglas no valen y su prensa pasa de puntillas sobre ellas).
Porque si les dejamos, resulta que no podrán presentarse a las elecciones quienes hayan hecho un chiste de mal gusto, ni los cómicos, ni los payasos, ni los monologuistas, ni los escribidores revolucionarios, ni los intelectuales ni los trabajadores… si no son de su cuerda.
Insisto: “Carmela, Ada, Srs. de Podemos, sed fuertes…” y a tomar viento las campañas de los periodistas vendidos de la derechona. Algún día llegará que los medios de comunicación dejen de ser un oligopolio rancio y malintencionado. Antes que dimita uno de los vuestros por haber tuiteado hace cuatro años un mal chiste, que dimita Rajoy por cartearse SMS con Bárcenas, que dimita la Esperanza por ser la que nombró a la Púnica en pleno, que dimita todo el PP por y tener a todos sus tesoreros desde e1984 metidos en corrupción hasta el cuello para adulterar las elecciones con dineros robados al pueblo español. Luego sus cargos, así obtenidos, son ilegítimos a todas luces (aunque de esa obviedad, nuestros tertulianos no hablan, claro)
Y una petición, que espero que prospere: buscad, amigos míos, tuits, sms, o declaraciones racistas, machistas o despreciativas de los Dirigentes del Partido Popular en los últimos años. ¡Veréis cuántas encontráis! PUES, OS LO RUEGO: ¡PUBLICADLAS! REPETIDLAS EN TODOS LOS MEDIOS, AQUÍ, EN FACEBÓOK, EN FOTOCOPIAS DE VUESTRA OFICINA, EN YOU TUBE, EN TODAS PARTES. ¡PONEDLES ANTE SU PROPIA VERGÜENZA: PORQUE A RACISTAS NO LES GANA NADIE: ELLOS LOS SON DE CORAZÓN Y TRADICIÓN!
HALLADLAS Y PUBLICADLAS, AMIGOS MÍOS.
LLENAD EL ESPACIO VIRTUAL Y EL REAL CON FOTOCOPIAS (el papel tiene más poder del que parece cuando se cuelga en el tablón de anuncios, en el bar, en la plaza pública)
HACEDLO, POR LA DIGNIDAD DE TODOS.

Los Felipes o el Clan del Ridículo

El clan del rídiculo1Muy mal deben andar los sondeos de la Casa Real para que se hayan montado el show del “te quito el título de duquesa” entre el Rey Felipe y la Infanta, su hermana. Cabe pensar que es un acto reflejo ante los resultados de las recientes elecciones: no es preciso un sondeo, viendo los resultados del Podemos y el resto de la izquierda, que en este país hay cada día menos monárquicos. No debe quedar ni uno en la izquierda (incluidos los votantes del Psoe, no sus líderes) y en la derecha liberal ya se sabe que la cosa va dividida si se habla del mantenimiento de la monarquía. Los esfuerzos de los medios, tanto en el plasma que señorea los salones y comedores de los hogares españoles como en las cuatro malas letras de los periodistas de la casta (desde El País al ABC), para disimular el desprestigio de la monarquía y la, cada día, mayor desafección de los españoles por la monarquía de los Borbones, palidecen ante los resultados electorales, única encuesta que uno se puede tomar medio en serio en este país de trileros. En definitiva, la realidad es que los republicanos son mayoría y que si se dejase votar al pueblo, con libertad, sin amenazas y con campaña electoral limpia, sobre si quieren que la familia de los Borbones siga rigiendo nuestras vidas al módico coste económico conocido de 8 millones anuales y al coste ético y moral de asumir que hay un español que está por encima de la ley y de todos los demás, el resultado de la votación sería NO. Los españoles son mayoritariamente republicanos. Aunque sean republicanos amordazados, a quienes ni se abre la puerta en los mass media oligárquicos, tanto todas las TV’s -públicas o privadas, tanto da- como en la prensa nacional y sus grandes grupos de presión.
Pero volvamos al paripé de estos días. ¡Vaya culebrón nos están montando! Ahora resulta que la Infantita dice que no la han echado, si no que es ella la que, muy dignamente, se ha ido. Y exhibe una carta de renuncia anterior a la decisión real. Parece que anda a la greña el Felipin con su hermana. ¿Es eso creíble? Pues más parece una táctica publicitaria que nos cuenta un relato para que quede claro que el Rey Felipe se lleva fatal con su hermana. Y, como su hermana es la imagen de la Corrupción, la respuesta que se busca en el espectador -todos nosotros- es que el Rey anda a la greña con la Corrupción y ésta se resiste marrulleramente enseñando la privada correspondencia. Un relato, poco más. Poco o nada creíble: estos tíos no dejan cabos sueltos; al menos no tan gruesos como cartas manuscritas que se puedan exhibir públicamente. No, la cartita y la “rebelión” de la infantita ya estaban en el guión, no lo duden ustedes.
La monarquía cae en el pozo del desprestigio, entre otras cosas, porque el pueblo intuye que la monstruosa corrupción que nos ha llevado a la miseria ha podido crecer como la hiedra gracias al paraguas de los Borbones. ¿Se puede esperar algo de una dinastía que tuvo a Fernando VII como líder en el siglo XIX? ¡Vaya genes, oigan! A la vista de todos está la degeneración mal disimulada de Juan Carlos, el sucesor en la Jefatura del Estado nombrado por Francisco Franco en el 67, a pesar de los esfuerzos realizados para moderar la crueldad de los chistes que sobre él hacía el pueblo y disimularlos “cariñosamente” en los medios de comunicación. Posiblemente el maridaje con la periodista pretendía que entrase algo de aire limpio en la sala corrupta de los mefíticos genes borbónicos. Quien sabe…
Pero el resultado del paripé es el ridículo. Felipe hace el ridículo tomando como enemiga a su hermana, pretendiendo alejarse de su propia sangre, desmentido por su madre que se chotea a las puertas suizas del hogar de la Infanta (siempre Suiza). Felipe hace el ridículo, entre otras cosas, porque el gesto, además de innecesario, es sobreactuado. Como si un elefante quisiera convencernos de su ligereza dándole un pisotón a una hormiga: un contrasentido. O se es Rey, o se es un villano: y Felipe ha escogido lo segundo.
Felipe hace el ridículo, digo, también porque su gesto hacía su hermana carece de ejemplaridad (que es precisamente lo que busca). Y carece de ejemplaridad porque, en caso de ser cierta su intención, no sería más que el acto de un déspota que, además, niega lo que su padre otorgó. Carece de ejemplaridad porque es el acto de un abusón: el puede hacer lo que le venga en gana, ¡para algo es el rey! El poder absoluto, mal disimulado, de la Jefatura del Estado que nos dejó Franco se muestra en estos actos excepcionales: ¿acaso alguien ha olvidado que en el 81 el Golpe de Estado Militar sólo se retiró cuando lo ordenó Juan Carlos? Si eso no es tener poder, que venga dios y lo diga… Felipe comente un abuso para las mentes sencillas: un acto de propaganda que sólo tiene como receptores pasivos a quienes no se plantean la divinidad y lo guapo que es el rey. En definitiva, busca el apoyo de los simples pues en otros ámbitos intuye que le queda poco que rascar.
Solo se me ocurre algo tan ridículo sucedido recientemente; y, convendrán ustedes conmigo, que eso, en esta piel de toro del esperpento es decir mucho. El viaje de Felipe Gonzalez a Venezuela, con el fin obvio de hacer campaña contra Podemos, que ha terminado siendo un insulto realizado por este tipo en nombre del estado español -al que representa en calidad de ex presidente del gobierno y miembro del Consejo de Estado- dirigido a todos aquellos que padecen opresión de dictaduras amigas como Egipto, Marruecos, Irak, Arabia Saudí, Kuwait, los Emiratos Árabes y tantos otros horripilantes regímenes en África y Asia con los que tiene excelentes relaciones y donde unas elecciones como las que se suceden en Venezuela están vetadas (tan buenas relaciones como las que tienen los Borbones, por cierto). Ahí, Glez, ha hecho el mayor de los ridículos y lo ha colmado con su espantada final, saliendo por patas del país. Le han recordado desde la Corrupción del Pelotazo al Gal, desde la patada en la puerta a la sumisión de nuestros aeropuertos a las naves que llevan secuestrados de la CIA para ser torturados impunemente en las cárceles “secretas” que hay en esos países amigos (amigos de los Borbones, de Glez y de la cia, no de sus pueblos a los que someten cruelmente). Le han recordado, en definitiva, su sumisión a los poderes fácticos, al neoliberalismo protector de oligarquías, a los banqueros y a las multinacionales que hoy le pagan el sueldo. Le han recordado su indignidad. O, dicho de otra manera: le han recordado que los restos de su dignidad yacen bajo la cal viva del terrorismo de Estado que amparó Mister X.
En fin, que terminamos una semana en la que hacer el ridículo ha sido el denominador común de los Felipes y las altas instancias del Estado español.
Quizás algún día, cuando esto vuelva a ser una república, podremos juzgar a nuestros jefes de estado y a nuestros presidentes de gobierno como ocurre, por ejemplo en Francia o en Estados Unidos.
Aquí, de momento y mientras no se convoque un referéndum que nos deje votar la monarquía -y botarla, también- la corrupción el ridículo andarán parejos bajo la sombra protectora del reinado de los Borbones.

CIUDADANOS ES LA SEGUNDA OPORTUNIDAD DE LOS CORRUPTOS.

CIUDADANOS CORRUPCION 2¿Quién nos iba a decir que Susana Diaz y la Cifuentes terminarían en el mismo Club? El de los amiguetes de Rivera…
Así se confirma que Ciudadanos es el cambio sin cambio y casa con todas las corrupciones.
1 CIUDADANOS es el Cambio sin cambio: pacta donde sea para que sigan los mismos.
2 CIUDADANOS es el Centro de la Corrupción: pacta igual un gobierno con la Gürtel o la Púnica que con los ERE’s y los hediondos concesionarios de Aznacollar.
Ese es la esencia de Ciudadanos. Que sigan los mismos, sean los que sean, siempre y cuando tengan las filas y la historia plagadas de corrupción. Para ese viaje al mismo sitio, dirán muchos, no hacían falta tales alforjas de mimbre de regeneración. ¿No? Yo no estaría tan seguro.
Era obvio que los partidos de la Casta -coletas dixit- sabían que iban a perder votos a chorro y que esos votos se los llevaría quien se presentase al pueblo español como adalid de la regeneración y de la lucha contra la corrupción. Otros votos, las de los desarrapados por el austericidio, ya los daban por perdidos; pero los de los moderados del psoe y del pp que ya no estaban dispuestos a votarles tapándose las narices una vez más, esos votos sí eran recuperables. Sólo hacía falta un tipo o un partido que vendiera el OMO de la regeneración y fuera creíble. Ese ha sido Rivera con sus CIUDADANOS.
Y la jugada les ha salido fetén: Susana Diaz, la paladina de Chavez y Griñan, la chica de los Ere’s, del pelotazo de Aznalcollar, de los cursos y demás repartos de pasta, con mogollón de compañeros imputados, entrando y saliendo de la cárcel ¡SIGUE EN SU PUESTO! Pasando de que en Andalucía parecían soplar aires de cambio: pues de cambio en Andalucía, nada de nada. Y la otra, en el Madrid de la Púnica, de la Gürtel tampoco hay cambio: sigue el partido que más causas abiertas tiene por corrupción en este país, el de las recalificaciones, los dineros en Suiza, todos -¡todosm si!- los tesoreros imputados o encarcelados, con la cárcel de Soto del Real llena de amiguetes SIGUE EN EL GOBIERNO. Que sea Cifuentes ahora la cara visible de la corrupción pepera no cambia nada: son los mismo, el mismo partido y sus mismos jefes y gobierno (que por cierto ya ha dicho que no piensa cambiar de política económica para nada, cosa que a Ciudadanos le debe parecer estupendo)
¿Resultado? Pues lo dicho al principio: CIUDADANOS ES LA MARCA BLANCA DE LOS CORRUPTOS. No sólo del PP, y de otros si es necesario para que se mantengan las mismas políticas y los mismos políticos.
Menos mal que en Valencia no son decisivos, ¡que, si no, íbamos a ver a Camps, Fabra y demás cuatro años más en el Gobierno. Y a la inefable Rita de los Louis Vuitton…
Ahora sí: que no nos vengan con la milonga de que Rivera y sus chi@s de CIUDADANOS no recibirán nada a cambio, eso no se lo cree nadie. Bueno, sí: se lo creen muchos españoles que se han tragado ese globo vacío llamado Ciudadanos impulsado por hectómetros cúbicos de marketing electoral y las TV’s varias de la oligarquía.

DINEROCRACIA I: IGUALDAD DE OPORTUNIDADES

DINEROCRACIA I BB-1¿IGUALDAD DE OPORTUNIDADES? ¿DEMOCRACIA? ¡NO: DINEROCRACIA!
Hay elecciones en la “democracia” española: hay campaña electoral.
El presupuesto de la campaña según partidos políticos es:
PP…………………… 20.000.000 €
Psoe …… ………….. 7.800.000 €
IU………………….. 2.000.000 €
Ciudadanos…….. 2.000.000 €
Podemos………… 1.300.000 €
UPyD ……………… 100.000 € (no es un error: cien mil)

Añadan uds los medios de comunicación en los que manda cada cual:
PRENSA (de difusión nacional):

PP: ABC, La Razón, El Mundo.
Psoe: El Pais, El Periódico.
IU: nada
Podemos: Ninguno.
Ciudadanos: Ninguno..
UPyD: Ninguno.

En cuanto a TELEVISIONES:

PP Y PSOE: TODAS LAS ESTATALES.
PP: TODAS LA PRIVADAS: TODAS PERTENECEN A GRUPOS ECONÓMICOS CON INTERESES CAPITALISTAS NEOLIBERALES Y CONSERVADORES (ESO INCLUYE A LA RESBALADIZA LA SEXTA, cuyo propietario sr. Lara, antes de morir, decía que su medio preferido es la Razón, y que por eso la “representación” de la prensa en sus tertulias se limita a la prensa de derechas: Maruenda e Inda, La Razón y El Mundo… )
No despreciable es la participación del Grupo Prisa del Psoe (o casi) en todos y en las estatales).

¿IGUALDAD DE OPORTUNIDADES? JUZGUEN UDS MISMOS.

¡AQUÍ, SOBRE LA “DEMOCRACIA”, MANDA EL DINERO!

LUEGO ESTO ES UNA DINEROCRACIA
(prometo profundizar en el tema, en breve)

Y, ahora, voten “libremente” y bien “informados”… SI PUEDEN.

Galería de la Corrupción: PUJALTE

PUjalet art 21Pues como lo oyen ustedes, el gran Torquemada, el Inquisidor campeón de la expresión cínica, don Pujalte, resulta que le metía la mano bajo la falda a la caja del Estado.

Pujalte ha sido y es la última (¡uy, no, que ya ha salido otra: Ruz!, si es que no paran estos peperotes) expresión de la cutrez corrupta del PP: el cinismo elevado al cubo. No hay tipo más repelente en la política nacional ¡y eso tiene mucho mérito, teniendo en cuenta el ganado que pasta en el erario público español!

Por vía legal, dice el hombre, que le metía la mano a la morterada, con ese impudor que le caracteriza. Y su grupillo de inquisidores peperotes le aplauden.

Ellos, que se pasan el día montando verdaderos autos de fe a todo quisqui, predicando la transparencia y honestidad, son los mayores ladrones del reino. No los únicos, no; pero sí los mayores. Si pongo a continuación la lista de todos los ladrones imputados o condenados del PP dejan ustedes de leer por aburrimiento: un post no debe ser tan largo.
Volviendo a nuestro Torquemada Pujalte, el fustigador rampante del PP, el de la caza de brujas donde sea, el que quería quemar en la hoguera desde a Demetrio Madrid hasta a Monedero, el que defendía la santidad de Camps, de Matas y de Fabra y tantos y tantos santones peperotes que luego ha tenido que ir abandonando en la cuneta de su interesado olvido.

¡Y les metía la mano bajo las faldas a las cajas de las constructoras para encontrar el dulce jugo de los dineros públicos a repartir en la orgía de las concesiones a energéticas y ladrilleras! El que predicaba moralina y azote al rojo, resulta que se empalmaba como el empalmado duque: con la pornografía del billete fácil, la información privilegiada y la llamada al director general de turno para que le soltara la vaselina al pagano.
Y sale luciendo palmito contándonos que tuvo que currar para pagarse la carrera, como si esa no hubiera sido la historia de muchos otros (ahora, los curros que ha dejado la contraReforma Laboral pepera no dan para tanto ¡pagarse una carrera, ni más ni menos!).

Y sale diciendo, además, que es un “pobre pluriempleado” : claro que en eso no miente, mientras cobra de lo que le pagan los españoles por defenderlos en el Parlamento como diputado con una mano; con la otra, cobra de los mismos que nos roban día sí y día también. Pluriempleo… pluricobro mejor: ¡cobra y trinca!

Pujalte pertenece a ese tipo que todos los partidos corruptos necesitan: uno que defienda lo indefendible sin perder la sonrisa, que muerde si es preciso la carne de los inocentes para confundirla con la carroña propia, para que nadie sepa quién es quién. Esos tipos inmundos que juegan a la confusión y buscan que pensemos y terminemos creyéndonos su verdadero mensaje: que todos son iguales.

La gente como Pujalte -propagandista y calumniador profesional- quieren nivelarnos a todos por lo más bajo, por lo rastrero a ser posible: que todos tengamos la sensación desmoralizadora de que nada se puede hacer, porque todos son iguales: y mejor igual conocido que igual por conocer ¡para que aventurarnos -quieren que pensemos- si obtendremos la misma mierda! Ese es el mensaje y el objetivo de su cinismo. ¿Creen en eso Pujalte y la peperada? No: ellos creen en los dulces jugos que emanan de debajo de las faldas de la caja de todos.

Y en eso de trincar, no todos somos (ni son) iguales.

¿Adónde no va Mister No X, o de qué no habla el amigo del Borbón?

MISTER NO X-1FELIPE HA ENTRADO EN CAMPAÑA. Parece que no le ve mucha sustancia al de la Operación Guaperas y se prodiga ahora en los platós televisivos soltando ocurrencias y banalidades.

Quien no fue el Mister X de los Gal, ni tuvo responsabilidades en la primera Ola de Corrupción ligada al urbanismo y las concesiones a amiguetes, a finales de los 80 y principios de los 90, que terminó con aquella crisis que duró 6 años y que sólo la supercrisis reciente ha hecho olvidar a muchos (Aznar y los suyos venían con hambre atrasada), ahora se prodiga opinando en los platós televisivos y se va a defender a presuntos golpistas petroleros a Venezuela. Creo que somos muchos los que nos preguntamos ¿adónde no va Mister no X?

Mister no Equis, no va a defender los Derechos Humanos a Marruecos, no. Mister NO Equis, no va a defender la Democracia a:Argelia, a Mexico, a Arabia Saudí, a Oman, a Kuwait, a Irak, a Pakistán, a Afaganistán, a Tahilandia, Sudán, Egipto, Mauritania, Yemen, Cuba, Guinea Ecuatorial, Guinea Bissau, Zimbawe, Djibouti, Burkina Faso, Camerún, Argelia, Catar, Brunei, Camboya… Mister no X tampoco va a defender la democracia a países con gobiernos títeres instaurados con ayuda golpista o de la Cia como en Panamá, Granada, Honduras o Colombia, no… Esos lugares debe ser “amigos” y muy democráticos para Mister no Equis.

¿Alguien le ha escuchado una palabra al que no fue Mister X sobre el golpe de estado petrolero que intentaron en Venezuela en 2002 los petroleros contra Chávez? ¿Alguna indignación de nuestro no X por el golpe de estado que derrocó a Celaya en Honduras? ¿Alguien le ha escuchado una palabra sobre la bochornosa foto de Felipe VI dándose la mano con el dictador Al Sisi esta semana? Hoy,  Mister no Equis ya no recuerda nada de nada: se va a hacer campaña contra Podemos a Venezuela.

Mister no Equis ha olvidado los gatos negros y blancos en casa. Esos felinos maquiavélicos que se justificaban en los resultados obtenidos por cualquier medio. Pues los resultados de estos años de neoliberalismo gatuno nos han llevado a la PEOR SITUACIÓN DE PARO Y MISERIA CASI DESDE LA POSGUERRA. Con índices de pobreza vergonzosos (más de un cuarto de la población en la pura miseria). 2.800.000 niños en la pobreza, 2 millones de familias sin ningún ingreso, salarios de 600 euros en un país que eso equivale casi al alquiler de una vivienda, familias ateridas porque no pueden pagar la calefacción en invierno, cientos de miles de desahuciados por las fuerzas del estado y sus amigos banqueros, implementación de leyes represivas de manifestación y opinión, una deuda externa que tardaremos generaciones en pagar, miles de corruptos impunes con el dinero en paraísos fiscales, empresas corruptoras con los mayores beneficios conocidos jamás, los políticos imputados del PP y del Psoe campando felices, los jueces honestos castigados, la policía y la fiscalía al servicio de la monarquía y sus secuaces, once millones de españoles en riesgo de exclusión, la juventud emigrando como no sucedía desde los años de la dictadura ¡bonito resultado es de los gatos de FuManChú González y sus amiguetes de la transición!

Con silencios y sin vergüenza se va este Mister no Equis a Venezuela y los platós televisivos a hacer campaña para el guaperas.

Y si el sinsustacia de Pedro fracasa al fin, dirá que no fue la culpa suya y se podrá retirar Mister no Equis a la maravillosa democracia Marroquí, donde tiene un patrimonio incontrolable para hacienda, a consolarse soñando con huríes. Allí puede gastar como un Rajá la pasta que le paga Gas Natural Fenosa, sin la menor vergüenza.

Pues ya se sabe que a la vejez, viruelas.

De cómo ha llegado el Estado a ser el enemigo de los ciudadanos.

hay quien vive en su globo olvidando a quienes le sostienen

   Algunos viven en su Globo olvidando a quienes le sostienen

Puede que usted, lector, no esté de acuerdo con lo que predica el título de este artículo; puede que usted, lector, piense que el estado es su amigo. Si es así, estoy por decirle que no siga leyendo: este artículo no es para los amigos del Estado, ellos ni lo entenderán e, incluso, algún alma bendita se nos escandalice por lo que aquí se va a exponer.

Es posible que usted sea amigo del Estado y reciba de él salario y parabienes. Sea funcionario, principalmente, o político o proveedor de servicios u obras. O, puede, también, que sea lector acérrimo de Hobbes. Pero, para los demás, esos que viven con desagrado el levantarse cada día sometidos al Leviatán, la vida les resulta cuanto menos irritante, cuando no horripilante.

Ah, y conste que hablo del Estado de este país llamado España. Posiblemente lo que diré vale para otros muchos, en mayor o menor grado. Pero me basta con éste: y es que España es mucha España… para los españoles.

Después de considerar varias opciones -la corrupción, la impunidad, la falsificación de la voluntad popular con urnas manipuladas en elecciones financiadas irregularmente, la concentración de los medios de comunicación en manos de una oligarquía financiera, la merma en los servicios públicos o los baches de la carretera- he llegado a la conclusión de que lo que nos produce mayor irritación es el estatus privilegiado de quienes viven directamente o indirectamente del Estado.

Los privilegios son como el zumbido de las abejas en verano, están en todas partes pero no podemos acercarnos a ellas sin el temor a que nos suelten un picotazo. ¿Quiénes son nuestras “abejas” del Estado?

¿Quiénes son los favorecidos del Estado español? Por orden son los siguientes: los funcionarios, los políticos y las empresas que “tratan” con el Estado. Todos ellos se reparten de una u otra forma, y en mayor o menor grado, los dineros que directa o indirectamente pagamos todos. Ellos viven mucho del sudor de los demás y algo del propio. Unos aportan más y otros menos. Unos roban y otros no; pero todos maman de la misma teta y todos son privilegiados respecto a la mayoría de los ciudadanos.

Hago hincapié en los funcionarios. Espero que no se me cabreen demasiado mis amigos, que los tengo, que dependen de la función pública. Pero no pueden, en rigor, pretender que su estatus no tiene privilegio respecto al de los demás trabajadores. Y la gente anda cabreada con el Estado por su causa, entre otras.

Es cierto que hay muchos tipos de funcionarios: desde los que trabajan en la mera Administración -en todos los niveles- hasta los médicos, maestros, militares y policías, funcionarios de justicia, jueces y bedeles y más. También es cierto, que aquellos que trabajan en la Administración -desde el oficial al técnico- se llevan buena parte del odio ciudadano. Sentaditos sus horitas, con el periódico a ratos, haciendo pajaritas, despreciativos con el ciudadanos, escapados al bar eternamente, tan panchos y frescos, con sus horas extra, sus vacaciones, sus largos fines de semana, su vuelva ud mañana le falta la póliza redonda… así son percibidos -con justicia, aunque no siempre- por muchos ciudadanos como los causantes de parte de la desgracia del país.

Y es en tiempos de crisis y tribulación cuando más sensible se vuelve la piel de los incluso, muchos, incluso, caen en la pobreza. Y esa sensibilidad se vuelve verdadera irritación hacía lo que sienten como uno de los mayores privilegios a los que el común de la población no tiene derecho: la plaza en propiedad. Es sabido que los funcionarios, en contra de lo que ocurre con los demás trabajadores (incluidos los políticos), no pueden ser despedidos. Bueno, pueden; pero sólo si asesinan al jefe o algo de gravedad similar. En caso contrario, ya pueden ser unos verdaderos holgazanes o inútiles que tanto da: su curro y su nómina está asegurada. En eso, son iguales los administrativos, los técnicos de urbanismo, los maestros, los sanitarios y los maestros (ah,mejor no nombro demasiado a los milicos…)

Ese privilegio resulta realmente molesto cuando, como ha ocurrido estos años, uno de cada cuatro españolitos está en paro. Claro que si quitamos del cálculo los funcionarios, nos sale que son uno de cada tres trabajadores por cuenta ajena quienes se han quedado sin trabajo y, a la larga, sin prestación. Cabreo supino. Es lo que hay.

Y cuando el ciudadano expresa ese cabreo, sale el listillo paniaguado de turno recordándole que él se sacó unas oposiciones. Como si los demás no hubieran estudiado, ni trabajado, ni hecho mérito alguno en su vida. Cuando el ciudadano de a pie escucha tan insultante argumento no puede dejar de recordar que él pasa oposiciones cada día, cada semana y cada mes, porque si no rinde lo que el empresario espera de él todos los meses, será despedido sin contemplaciones. E incluso cumpliendo, si la empresa precisa una regulación, también puede quedarse en la rua y haciendo cola en el INEM, donde un amable funcionario no le solucionará el problema (“coño, debe pensar nuestro parado de larga duración, ¿para qué carajo sirven esos tipos si no es para encontrarnos curro a quienes venimos aquí?, ¿para qué les pagamos entonces?, y cosas así….). Ya no les digo cuando ese pobre parado en lugar de preparar unas oposiciones, lo que hizo, años ha, fue sacarse dos carreras, un master, un doctorado y el cinturón marrón de judo: saldrá de la oficina del INEM alucinando pepinillos. Con suerte le darán un curro en infoJob de vendedor de seguros o aspiradoras o algo similar.

El Privilegio es la esencia del Estado. Y más en las monarquías: si en la cumbre del poder hay un tipo que no sólo es riquísimo porque todos se lo pagamos y consentimos, sino que tiene cargo vitalicio y hereditario y, por si fuera poco, está por encima de la ley y no puede ser juzgado por muchos desmanes que se le ocurra perpetrar; entonces, la esencia del privilegio que se desprende de su capa se extenderá como una mancha de aceite desde los puestos más altos del escalafón hasta el más mísero sirviente del estado, el bedel de una escuela manchega, por ejemplo, cuyo salario es chiquitín (cual mileurista con 14 pagas, ¡quién lo pillara, eh!; pero con su puesto asegurado, su paga exacta y su jubilación anticipada)

El Privilegio es la esencia del Estado, repito. Y el privilegio es el trabajo fijo y, también, la consideración social que acarrea. ¿Se han preguntado ustedes qué le ocurre a un trabajador autónomo (lo peorcillo, sí) cuando quiere adquirir una vivienda y se dirige a un banco a solicitar una hipoteca, o un préstamo para pagar el master de su hijo, o los gastos del Erasmus, o una nueva dentadura para su abuela? No les descubriré nada nuevo si les digo que no le ocurrirá lo mismo que a un funcionario. A nuestro funcionario el director del banco le pondrá una alfombra, lo tratará con respeto y echará mano de esos créditos “para funcionarios” con interés privilegiado, que todos los bancos tienen a su disposición. Al pobre autónomo -y a los demás curreles, igual- le pedirá el oro y el moro -que tenga más dinero del que pide, normalmente- el aval del padre, la madre, la suegra y un piso de cualquiera de ellos puesto como garantía adicional. Y, a veces, ni por esas. Así, que el acceso a la vivienda, la sanidad privada y la enseñanza de la buena, están condicionados a si uno pertenece a la clase funcionarial o no.

No se me cabreen, señores funcionarios: no digo nada que los más listos y sensibles de ustedes no sepan. Detecto, incluso, que la ferocidad con la que públicamente defendieron sus salarios cuando se los tocó el gobierno (¡ay, ese 5%!), ha dejado paso a cierto sentido de vergüenza, vista la miseria en la que han caído muchos de sus conciudadanos. Algo es algo: tampoco les vamos a pedir que renuncien a sus privilegios, por no pedir imposibles. Algo de empatía ya nos vale.

Además de la pedante vanagloria de haber ganado unas oposiciones en la vida, resulta casi igual de irritante otra parte de la cháchara funcionarial: cuando echan la culpa de todo a “los políticos”, como si ellos no tuvieran nada que ver con el funcionamiento de la cosa pública (y en la tónica tan conservadora de suponer que todos los que se dedican a la política son iguales) ¿Vergüenza torera?; ¡no!, desfachatez funcionarial: les joroba que les mande alguien a quien vota el pueblo cada cuatro años. De hecho, uno de los problemas mayores con que cualquier gobierno que quiera realizar mejoras y cambios reales en el Estado es lidiar con la clase funcionarial: varios millones de personas agarradas a la teta de las arcas públicas y reacias a responsabilizarse de su trabajo más allá de lo que les dé la real gana, y de quienes no se puede prescindir por ley. ¡Vaya problemón tiene con ellos ese hipotético político! Imaginen ustedes que ocurriese lo mismo en una empresa que no funciona porque algunos de sus empleados no van a trabajar o lo hacen mal ¡y resultara que no se les puede sustituir por otros más eficaces! El futuro de esa empresa estaría cantado ¿verdad? Pues ese es el estado de las cosas que cualquier político se encuentra al llegar al poder.

Ahora, un ejemplo para dejar claras las cosas y que muchos recordarán todavía: tras la muerte del Dictador Franco el país se metió en eso que desde entonces venimos llamando Transición, pasando de una autarquía a una democracia (o algo parecido). En ese momento el Estado del Generalísimo tenía y se mantenía sobre una clase funcionarial que vivía de la dictadura y había sido opositada (escogida) por ella, con el consecuente servilismo a sus ideas (y una excusable cobardía, también) La nueva “democracia” tuvo que apechugar con esos funcionarios del franquismo: el dictador murió, sus funcionarios se quedaron. Todos. Intocables. Ya no les digo los de los cuerpos de seguridad del estado… Hubo que construir “esto” con ellos y a pesar de ellos… y hasta hoy. Es paradigmático lo que ocurre en la magistratura, donde la transición no llegó jamás, como todo el mundo sabe (y del Ejército, lo dicho: mejor no hablar…)

Podría seguir rato comparando la situación de estos privilegiados con la que sufren el común de los curreles de este país; pero sería darle vueltas a lo obvio: el privilegio.

Yo me pregunto… no, mejor se lo pregunto a ustedes: si el Estado es de todos, el trabajo que proporciona ¿no debería ser de todos? Pues, sí esto es así: ¿por qué no convertimos los trabajos funcionariales en rotativos? Pues en este país, con cinco millones de parados, resulta irritante que se mantenga el privilegio de unos pocos sobre la miseria de muchos. Igual que se hacía con el servicio militar. Al menos, hasta que la Utopía sea posible… (a pesar, obviamente, de los funcionarios: conservadores hasta la médula, aunque en ocasiones voten a una izquierda que les hace la pelota mejor que otros)

Es sólo una idea la repartir el trabajo del Estado, pues el Estado somos todos, o deberíamos serlo. Porque lo que es ahora, la mayoría, sentimos al Estado como al recaudador de Robin Hood: un enemigo del pueblo.

  • (pdta: por supuesto, existen otros actores que hacen del Estado el enemigo número uno de muchos ciudadanos; hoy tocaban los funcionarios, entre los que tengo buenos amigos que espero no se me cabreen en demasía. Pero una cosa es la amistad… y otra la puta realidad. Y compadézcanse de mí: que nada hay más políticamente incorrecto que meterse con los funcionarios, una verdadera tentación…)

EL PODER DE LAS PALABRAS

LAS PALABRAS SON UN ARMA: HOY SE USA CONTRA LOS CIUDADANOS.

LAS PALABRAS SON UN ARMA: HOY SE USAN CONTRA LOS CIUDADANOS.

El Poder de Las Palabras.

Debo haber perdido el norte hace tiempo. Yo creía que la democracia, nuestra democracia, era al menos el mejor sistema posible. Así se afirma habitualmente ¿no es cierto? Con este razonar nos imbuyen desde que tenemos edad para juzgar asuntos de este cariz. Así, cuando se evidencian los defectos del sistema (la injusticia de la justicia de “pago”, la pervivencia de la miseria que afecta a tantos, los abusos de quienes detentan la violencia legal, el apoyo a despiadados regímenes dictatoriales, la promoción de la guerra en tierras extranjeras, la gran desigualdad social en nuestra patria, etc.) nos dicen que son los defectos inevitables del mejor de los sistemas políticos “posibles”. Lo que nos dicen, en realidad, es que cualquier otra alternativa es imposible.

Otrosí, ¿no habéis escuchado nunca a alguien decir que no hay alternativa al capitalismo, pues ha existido siempre? ¿Cuánta gente cree a pies juntillas que el capitalismo ha existido “siempre”? Piensan: “había moneda y comercio, luego había capitalismo”. Es decir, para ellos -ignorantes sobre historia de la economía- el Egipto de los Faraones, La Persia de Darío, La Grecia de Esparta, La Edad Media europea, la China de los Mandarines, y otros muchos, eran “capitalistas” pues había moneda y comercio. De hecho moneda y comercios los había hasta en la URRS. Un pueblo ignorante tanto en historia como en economía, traga con cualquier consigna simple como la mentada: ¿hay comercio y moneda?… luego hay capitalismo. Algo que a nadie en ámbitos ligeramente cultos se le ocurriría afirmar sin sonrojo, pasa a ser una “verdad” vendida por casi todos los medios y la mayoría de políticos (afines al capitalismo y las ideologías que lo sostienen).

Se inculca una falacia desde muy temprana edad a través de los mismos colegios -sumisos a la versión oficial de las ciencias sociales-, a través de los mass media cuasi monopolísticos, incluso a través del “arte” de consumo (desde las series de la Fox a los dibujos animados más tiernos). Se fomenta la idea de la presunta universalidad del sistema capitalista desde la ideología oficialista, inserta en todos los medios. Cualquier otra opinión es ignorada o satirizada “agudamente” por la farándula paniaguada de los mismos.

Como decía, la presunta ahistoricidad del capitalismo no es más que una chusca falacia para el consumo del ciudadano semiaanálfabeto por su peso en cualquier ambiente mínimamente culto (incluidos quienes lo propagan tapándose la nariz); aunque, fuera de éstos, siga siendo tabú. Obviamente, hay una intencionalidad en tan peculiar –y extendida- interpretación de la Historia. Lo que se pretende es que, cualquier crítica que proponga una alternativa al sistema de poder establecido, nos parezca inmediatamente “imposible” pues no la vemos realizada en el mejor de los sistema “posibles”. Así, cualquier propuesta que se dirija a terminar con las injusticias obvias instaladas en nuestras sociedades, será tachada, enseguida, de utópica. Claro que, cualquiera que se pare a pensar cinco minutos, entenderá que si los antiguos hubiesen pensado de tan conservadora manera, aún vestiríamos pieles y viviríamos en cavernas.

Lo que me sorprende más es cómo, personas con mayores conocimientos de historia y teoría, aceptan que el error se extienda como una mancha de aceite a todas las capas de la sociedad. Si se pretende hablar con rigor de estos asuntos fuera de ámbitos académicos, se nos tildará de utópicos, como ya he dicho, o de algo peor: de “intelectuales” lo que empieza a ser considerado un insulto, que se aplica a quien pretenda llevar este saber fuera de los más estrictos limites del ámbito universitario o cultural. Lo que les ocurre a los “intelectuales” es lo mismo que le ocurre al León del Zoo.: mientras permanezca en su recinto, es un bello animal del que presumir ante los visitantes; pero si escapa de su cárcel y sale a la calle, deja de ser un bello León, y se convierte en una “fiera”.

Las palabras, las palabras…

Las palabras se han convertido, finalmente, en las verdaderas guardianas del orden establecido, del pensamiento único al que es sometida la masa encefálica ciudadana común (esa que ha llegado a tal degradación que se siente orgullosa de llamarse a sí misma clase media: la mediocridad elevada a virtud…) Su manipulación ha transformado nuestra visión del mundo y nuestra historia. En el ejemplo de los intelectuales, que antes citaba, es sangrante cómo funciona: ¿Quién preferiría dejar de ser llamado “intelectual” y respetable académico, para ser una “fiera utópica” o un demente? ¿Quién quiere ser ridiculizado y descuartizado en el circo mediático? Nadie, o casi nadie. Las palabras han instalado el reino de la puerilidad en la cultura mediática; que es, con mucho, la mayor parte de la cultura existente. Que los medios de comunicación estén concentrados en manos de grandes corporaciones capitalistas les ha permitido manipular impunemente el lenguaje -que es tan maleable- y, con él, la visión del mundo del ciudadano medio. De ahí, que ya casi todos creamos a pies juntillas que el sistema “capitalista” ha existido “siempre”. Claro que los faraones eran capitalistas ¿pues no tenían mucho oro, acaso?! Y no te digo los señores feudales, con tantos doblones, de oro también, guardados en sus arcas con los que comprar cuanto que quisieran. Y ¿qué decir de los Mandarines, tan “capitalistas” ellos? En fin…

Todavía recuerdo el asombro que sentí cuando, en los años anteriores a la caída del muro de Berlín, empezaron a usar el termino “la derecha”, de pronto y en todos los medios de comunicación, cuando se referían al del Partido Comunista ruso. Y lo más curioso es que quienes calificaban de “derecha” a los comunistas, eran los medios que habíamos sabíamos de derechas de toda la vida. Imaginad lo curioso que era ver –por poner un ejemplo- a un periódico propiedad de un conde , tildar de derechas a Stalin, Lenin, Mao, o Ho Chi Min, era el caso de la Vanguardia del conde de Godó, o el monárquico ABC. Y lo más curioso fue comprobar que los demás medios siguieron esa tergiversación tan burda del lenguaje, incluso los medios que se llamaban de izquierdas. ¿De izquierdas? Esos medios ya pertenecían o se habían convertido en grandes corporaciones capitalistas o nacieron a la sombra de las mismas cuando el Régimen debió realizar su lampedusiano cambio (como muestra un botón: El País, ese periódico fundado por un senador de designación real en 1976, es decir por el sucesor designado por El Caudillo para sucederle en la Jefatura del Estado en la reforma de la Ley de Sucesión de 1967… ¿de izquierdas?, pues tanto como el PSOE o el bien pagao consejero millonario de Gas Natural sr. González…). El resultado, al pasar unos años es el siguiente: todo aquél que ataque el capitalismo y las injusticias que perduran en los sistemas opulentos de occidente, son tachados de utópicos y de “derechistas”, cuando no de … ¡fascistas!. De hecho, paseando por los blog de economía, en los que participa la “inteligencia” masterizada del sistema –esos incultos que exhiben un MBA Eada, Iese o similar, con el OPUS o los jesuitas detrás- es frecuente ver como se pone en el mismo fiel de la balanza a Franco y a Hitler, que a Stalin o a Mao. Esto, que hubiese levantado las más estruendosas carcajadas en las gentes que vivieron en aquellas épocas, se lo creen, ahora ya, a pies juntillas nuestros jóvenes y no tan jóvenes conciudadanos. El poder de la palabra, ya ven, contra la historia…

¿Cuánto tiempo hace que no veo defender una simpleza histórica como que frente al auge de los comunistas y los socialistas (los de entonces que nada tienen que ver con estos engendros de mercado como el PSOE), las clases burguesas y capitalistas, promocionaron a los partidos fascistas para hacerles frente. Los Nazis, el Fascio Italiano o la Falange Española tenían como enemigos a los sindicatos obreros, a los partidos comunistas y a cualquiera que fuera contra el capital y la tradición (pues no era entonces posible separar ambos). El nacional-catolicismo que sufrimos en España durante 40 años, y que está instalado hoy mismo en el gobierno, es un ejemplo más de ello. Que el monstruo se les fuera de las manos, no quita que cumplió perfectamente la función de aniquilar a los enemigos de la tradición y del capital. A nadie se le hubiera ocurrido entonces decir que Stalin o La Pasionaria eran de derechas. A excepción de algún payaso que buscara causar la hilaridad con sus ocurrencias.

Meterlos a todos en un mismo saco indica, además, la mala conciencia de quienes fomentaron aquellos despiadados regímenes. Y, también, su intención de engañar al ciudadano. Y lo han conseguido. La capacidad de alterar el lenguaje ha demostrado su inmensa capacidad para alterar nuestra mente y, sobretodo, de reducir nuestro sentido crítico. Así, cuando nuestros gobiernos promueven guerras con evidentes fines económicos o energéticos, cuando mantienen magnificas relaciones con tiranos que oprimen despiadadamente a sus pueblos, cuando financian o facilitan el acceso a cárceles secretas donde se practica sistemáticamente la tortura, cuando dedican a unas Olimpiadas el dinero que bastaría para reducir el hambre en países enteros habitados por razas y culturas que no coincide con la suya, cuando observamos todo eso y más, resulta que somos incapaces de “ver” lo obvio: que nuestros gobiernos usan los mismos métodos que los nazis cuando les conviene. Tortura, exterminio, racismo… solo que apenas existen, porque los medios de comunicación los banalizan cuando los realizan los “nuestros”… y los magnifican si son otros quienes los usan o lo parece.

Las guerras las ganan quienes matan mejor, quienes eliminan con mayor eficacia a sus enemigos. Esos son generalmente los que, además de los medios, adolecen de una mayor escasez de escrúpulos. ¿Quién ganó las dos últimas guerras mundiales? ¿Quién se repartió el mundo de la descolonización? ¿Quién eliminó mejor a sus opositores, tanto dentro como fuera de sus fronteras? ¿Quién dedica la mayor parte de sus recursos a la guerra, la tortura y el exterminio? ¿Quién impone su lengua en el Orbe?

¿Quién es el dueño actual de las palabras?

Que tengan ustedes un buen día.

VENEZUELA ES EL MUNDO… (o el Tragapaíses)

si me presento, gano!

Maduro: si me presento en España, gano!!!

Que dice mi amigo el televidente que el mundo es Venezuela. Mi amigo el televidente, como su apelativo indica, se pasa el día pegado al plasma. Deglute series de la Fox, telediarios, tertulias, gacetillas televisivas, programas de investigación periodística, documentales y hasta le cuesta levantarse cuando los anuncios, tan apegado está mi amigo a la pequeña pantalla (de unas 50 pulgadas, creo…)
Pues dice mi amigo que el mundo, últimamente, ha sufrido un cataclismo planetario cuya principal consecuencia es que se ha reducido su tamaño, desapareciendo de él naciones y geografías enteras, siendo tragados por los océanos del olvido o quizá un tsunami de esos que sepultan costas e islas bajo las furiosas aguas que ofendió algún maremoto abusón.
– Pero, hombre de Dios -le digo- ¿cómo va a desaparecer parte del mundo así como así?
– Que sí, que te digo que ya no existe más extranjero que Venezuela, ni más dictadura que la Venezolana, ni más violencia que la que se da en Venezuela, ni golpe de estado, ni guerra, ni acto de terror que no ocurra en Venezuela. Nada sucede que no sea en Venezuela.
– En Venezuela, votan cada cuatro o cinco años, creo… -le interrumpo con afán de cambiar el tercio de la conversación.
– ¡Quía! Que el de la tertulia ese que tanto sabe, dice que no, que en Venezuela no se vota, ni hay partidos, ni existe prensa o televisión que no sean del terrible dictador.
– Ejem… – carraspeo, pero no le interrumpo más; pienso, sin embargo, que hasta el opositor Capriles tiene su propio canal: Capriles TV, y unas diez emisoras privadas más emiten desde Venezuela y otras tantas desde Miami o Colombia, en fin… mejor le dejo que se explaye a mi amigo el televidente, no vaya a enojarse.
– Pero eso no es lo peor, amigo mío -acera la mirada y achica los ojos, que inquietos miran a los lados en busca, quizá, de espías o chivatos- Lo peor, es que Venezuela ha desarrollado un arma de destrucción masiva super eficaz.
– ¡Pero, qué me dices! -empiezo a temer por la salud mental de mi amigo, pero no sé cómo detener su delirio.
– Lo que oyes.
– ¿Y puede saberse en qué consiste esa terrible arma?
– Yo la he descubierto, Josep -sus ojillos se vuelven norias que giran hacia todos los lados, y me susurra- ¿Podemos hablar con seguridad acá? Mira que nos vigilan…
– Tranquilo, el Severo Diletante es seguro… un espacio de libertad -empiezo con mi proselitismo, pero él me corta enseguida. Se nota que necesita hablar, desahogar su paranoia y su preocupación.
– Escucha: ese arma que tiene el dictador Venezolano tiene nombre.
– ¿Cuál?
– Su nombre en clave es Tragapaíses. Gracias a ella todo lo que ocurre en el mundo cabe en Venezuela.
– ¿Todo, qué?
– Escucha te digo las cosas que ya ocurren en Venezuela: se ha bombardeado una ciudad llena de civiles con el resultado de 2.500 muertos, entre ellos más de 500 niños aplastados o asados vivos; se promovió recientemente un golpe de estado contra un gobierno electo con francotiradores pagados por los servicios secretos extranjeros; lueven misiles lanzados por drones que caen sobre las bodas masacrando novios, novias y concurrencias; 2.800.000 niños están en la pobreza con acento español; el paro alcanza al 24 % y la pobreza al 30 % de la población; se tortura en cientos de cárceles secretas y se hace desaparecer a sus presos; se financian golpes de estado y planifican magnicidios; los reyes se embolsan millones en paraísos fiscales mientras sus pueblos están en la miseria; los tesoreros de los partidos del poder acumulan todavía más millones en los mismos paraísos sin fondo; se aprueban leyes para amordazar al pueblo y castigarle si se manifiesta; los medios de comunicación son oligárquicos y organizan grandes campañas contra opositores y regímenes disidentes; los recaudadores de hacienda, con su Jefe a la cabeza, amenazan a los ciudadanos y partidos disidentes; la policía dispara contra los negros que viven en guetos modernos, pero llenos de basuras y miseria como los de siempre; las urbes tienen suburbios para los moros, los negros y demás morenos que rebuscan en los cubos de basura algo que comer…
-¡Calla, calla! ¡Si eso no es en Venezuela! – no puedo seguir escuchando a mi amigo el televidente sin indignarme. ¡Pues no confunde Gaza, Israel, Afganistán, Líbano, Ucrania, Estados Unidos o España con Venezuela!
– ¡Claro que ocurre en Venezuela! -me interrumpe él, molesto por mi interrupción- ¿Acaso no ves los noticieros de España? Todo lo malo del mundo, todas las dictaduras, la miseria, la violencia del mundo ocurre en Venezuela, créeme. Llas naciones han sido abducidas por el arma TRAGAPAÍSES al servicio de oscuros intereses boliviarianos. Sin embargo, el gobierno de Maduro está chasqueado, ja, je, ja.
– ¿Y eso, por qué? -le sigo la corriente, definitivamente convencido de que mi amigo el televidente ha perdido la razón.
– ¡Pues, porque, ahora, toda la mierda del mundo la tiene en casa! Con lo bien que vivían antes…
Mi amigo el televidente ha seguido rato hablando de Venezuela y el arma masiva TRAGAPAISES. Siento pena por él, siempre ha tenido una imaginación muy grande. Y demasiada afición a las tertulias televisivas.
¿El TRAGAPAÍSES? ¡Vaya tontería!